Sigo aquí postrado ante la calidez de tu rostro,
Con pusilánime alma diviso el final.
Temblorosos los dedos
Y empapadas las mejillas,
El tiempo no perdona,
Ya es todo ceniza.
Coraje lo que falta,
Temor lo que sobra;
El hombre lo tiene todo
Mas vacío se siente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario