viernes, 20 de mayo de 2011

Veinte de enero de dos mil once

Éxodo de palpitantes sentimientos
Que ansían devorar lo más profundo de mi ser.
¿He de sosegar mi destrucción definitiva
Y guardarla sabiendo que conmigo podrá acabar
O he de desterrar lo más sincero de esta triste figura
Y perpetuar  la decadencia de mi alma en pro de la vida?

No hay comentarios:

Publicar un comentario